De suelo infértil nació una amapola
alimaña y plaga
decidieron cortarla
seguía creciendo
dulzura le esparcieron
no moriría por voluntad propia
esperaba una señal
tuvo un desliz
amantes de sin fin
cada uno embelesado
por su figura
y terminaban atormentados
sentenciados
aquellos amores no eran honestos
sino más bien
petrificados
y entre más la amapola era tocada
más desgracia le convenía
todos sus elementos puso en fuego
no esperaba nada en su firmamento
pues tiene la sangre prestada
con pistola en mano
abandonada por el mundo
mordía porque no conocía ternura
buscó un hogar
al que no pertenecía
tal vez debería vivir en el sol o en la luna
decía
y se dormía
de círculos inmaculados
un eclipse se posó en su cuello
llevándose consigo el eterno tormento
¡oh, luz cegadora!, aunque era oscura
habrás tapado a la luna y al sol
eres el mejor cuerpo celeste
que he visto yo.

𝒜mor.
Lo mío no es rebeldía es inteligencia, mi propia vivencia. Poeta mexicana que desde que a los 15 tomó la pluma y conoció el amor, ya no pudo parar.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.

Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in