A veces dulce,
a veces amargo.
Tu piel se siente distante,
no puedo controlarlo.
Amas ir y venir,
esto es divertido,
pero… ¿podrías pararlo?
¿O comenzamos de nuevo?
Bátelo,
pero no demasiado.
Pruébalo,
pero no lo tragues tan rápido.
En este juego,
corremos en círculos.
Te encanta huir,
pero no que te atrapen.
Me tienes de rodillas…
¿Podrías parar?
Un poco amargo,
un dulce beso
lo ha mejorado.
“Huye mientras puedas.”
Lo decías tan calmado…
¿Será verdad?
Me sorprendes,
me frustras.
No deberías jugar demasiado,
o esto se volverá una tortura.
Una vez más, corro,
dentro del bosque.
¿No puedes verme?
Esta vez, ¿podrás alcanzarme?
En mis brazos caes,
tu piel se tensa.
Deberíamos probar…
Una taza de azúcar,
batir sin parar.
A hornear, no lo pienses más.
Unas gotas de caramelo rojo…
ahora suenas diferente.
Crujiente.
No volverás a envolverme.
Corríamos en círculos,
pero ahora, no tienes escapatoria.
Delicioso como postre,
no queda rastro del hombre que fue.
Hasta los huesos
son devorados.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.


Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in