Camino hacia tu casa
con el pulso adelantándose a la decisión,
como si mi cuerpo
ya supiera lo que voy a perder.
No sé cuándo empezó,
pero dejé de encontrarme en mí
por quedarme en ti,
sosteniéndote
como si en eso existiera.
Al principio no dolía,
amar también es ceder, pensé…
hasta que dar sin medida
me dejó vacío.
Y cuando quise volver,
ya no había mucho de mí.
Tú cambiaste en silencio,
en lo que dejaste de preguntar,
en tu mirada que ya no se quedaba.
No dejamos de estar,
solo dejamos de coincidir.
Y yo me quedé más tiempo del debido,
creyendo que si era suficiente
nada se rompería…
pero sostenerte
también me rompía.
A veces recuerdo el inicio,
lo fácil, lo vivo,
eso que no necesitaba explicación…
y quizá por eso me quedé,
esperando lo que no volvió.
Porque hay ausencias
que no hacen ruido,
pero lo dicen todo.
Hoy no me voy por falta de amor,
me voy porque entendí
que amar no es perderse.
Y aunque duela,
hay calma en esto…
como volver a casa
después de mucho tiempo.
Si te dejo,
no es por dejar de quererte,
es porque por fin
decidí quedarme en mí.

jesus Arriaga Duran
no sé si se me ha ido la tan mala llamada “inspiración” o simplemente no encuentro palabras para transmitirte un poco de lo que siento, de lo que pienso, y de lo que soy.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.

Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in