Tómate un avión hacia mis ojos, paséate por mi piel cuesta abajo y sin frenos, recítame al oído esa poesía que tus labios sintetizan por naturaleza, hazme tuyo y pon mi nombre sobre tu testamento, no habrá prisa ni lamento. Te voy a llevar allí a donde no llega la mugre de esta ciudad, voy a ponerle tu nombre a una constelación y bajo las hojas de ceiba sellaré este dolor en el pecho que nos deja la semana y su transcurrir.
Vení, que mis manos no te piden visa ni documento, mis tímpanos no te exigen ni silencio ni pamento, tampoco mis ojos son exigentes si de ti se trata; vení con tu felicidad o tu desaliento, ven con tu desidia y tu tormento, ven con ese sueter gris heredado o con ese vestido recién comprado. Ven como quieras, pero ven, que, si no hay palabras, nos desangramos en silencio.

Juans
yo no sé, sólo escribo intentos de poesía a las 4 am o cuando me entran las ganas de pensar en ella jajajajaja
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.
Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in