Hola, hace mucho tiempo que no sé de ti. Tanto, que me veo en estas primeras navidades sin ti. Se me hace raro no verte hoy.
Llevo meses sin sentir la ausencia tan presente, el sentimiento es tan extraño que creo que por el camino he tratado de apagarlo. O quizás ya no sepa como sentirme. Me falta tu música en la mesa, pero la de tu voz y tu risa. No recuerdo la última vez que no estaba presente.
Hoy llevo todo el día conversando contigo, será eso lo que me tiene tan callada. Hay muchas cosas que me gustaría contarte.
Madrid sigue siendo el lugar frío que visitaste con una sonrisa, pero ahora habitan en él mi nuevo hogar. Me hubiese gustado que les conocieras. Es muy difícil igualar tu corazón, pero estos corazones pueden equilibrar la balanza. Son la razón por la que sigo en esta ciudad. Y es que de todas las cosas que me enseñaste me quedo con tu forma de ver a las personas que nos acompañan. Estarías orgulloso de ver lo que estoy construyendo con ellas.
Las mujeres siguen dándoseme mal. He vuelto a sentir la euforia de la intimidad, pero sigo sin saber descifrarla. Me gustaría que estuvieses aquí, para enseñarme, para escucharme. Si alguien me ha hecho sentir que mi amar vale la pena, eres tú Leo. Ahora lo cuestiono, un poco más cuando pasan los días. Echo de menos tu sencillez de amar.
Te mentiría si dijese que tu partida no infundo un miedo al tiempo y a la pérdida. En este nuevo vivir no sé cómo pensar en la ausencia, en la despedida. No puedo dejar de pensar en la idea de la volatilidad de las cosas, me persigue el pensamiento de igual no estar mañana. Genuinamente, esta dualidad, es la que me genera el impulso de vivir. No quiero sentir el no haber sido fiel a mis sentimientos nuevamente, Leo, quiero amar, amar los días, la gente, los detalles...
No quiero olvidar lo que fui Y llorar lo que no llegué a ser
Quiero dejarlo hecho, no dejar escapar lo que siento. Que no quede nada por hacer, que no quede nada por decir.
El tiempo pasado no vuelve, y tú con él tampoco
Tengo vértigo de afrontar un año que no va a producir más olores a ti.
Voy a querer por lo que me falto. Gracias por la vida que me brindaste, por los ojos que me creaste. De esta tumba (árbol) crecerán flores, que regarás cada vez que llueva
Te quiero cada año.
Manon
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.


Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in