Soy un niño todavía. No podría sobrevivir a esta distopía llamada escuela y, por eso, aprendí a volverme invisible. Estaba en una esquina, observando a mis compañeritas, atento, con la mirada hambrienta de cariño. Eran jóvenes: tenían los ojitos pintados de rosa y celeste. Hablaban bajito, tan delicadas, y se susurraban chismes al oído para después desarmarse en carcajadas. Yo deseaba eso, muchísimo, pero me negaba a mendigar, no después de haber intentado varias veces formar parte de ese séquito de brujitas que no me veían lo suficientemente digno como para estar con ellas, para compartir los secretos del universo que guardaban en sus bocas manchadas de azul. Aprendí a no alimentar a ese monstruo, porque sé de muy cerca en lo que te podés convertir.
Un día estaba en clase y uno de los “santos” niños me preguntó:
—¿Es verdad que sos gay?
Le dije que no, que no era gay, y agaché la cabeza. Estaba aterrado. Esa palabra me asustaba hasta hacerme temblar. Con el tiempo, ya no mendigás amor ni buscás atención. No porque no quieras, sino porque es agotador alimentar a una criatura que siempre pide más. A los nueve conocés el miedo y aprendés a desaparecer, a calmar tu corazón cuando tus compañeritos te miran a los ojos buscando eso raro en vos.
Aprendés a convivir con el dolor de panza minutos antes de ponerte el guardapolvo y a no quejarte de los golpes que te dan tus "amiguitos" frente a los ojos adultos, que rápidamente se vuelven ciegos para no ver. Ay, la indiferencia adulta.
El deseo de desaparecer viene desde muy chiquito. Ahí andaba, creciendo, y se plantó para no irse nunca. Ojalá, algún día, alguien me descubra, que me ame. Que un rayo de luz entre por mi ventana.
Pero para que eso pase, alguien tiene que verme. Y como soy invisible, como un fantasma, estoy condenado al olvido.
If you liked this post, consider buying the writer a coffee
Buy a coffeeOur picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.
-increased-BJrfc1.jpg)

Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in