me despego de la cama —
después de ser mi mejor amiga
por meses.
mis pies, sin calor corporal alguno,
tienen su primer roce del día
con el suelo helado.
ropa en mares — con peste a tristeza por doquier —
que con cada paso
se enredan entre mis piernas,
desanimando el poco valor
que cree esa mañana.
platos sucios dejando el rastro y la pista
de una vida no social,
y las moscas atraídas
por un cuerpo podrido — aún en vida —
esperando su descomposición.
mis músculos y nervios
tienen la riña rutinaria con mi mente:
que una tarea tan simple como vestirse
se pudre entre mis huesos
antes de cumplirse.
lavo mi cara para borrar tristezas,
pecados,
y el registro marcado de mi infelicidad —
o para no dar ningún tipo de señal
de lo perdida que estoy.
me coloco tres o cuatro capas de piel,
hago nudos confortantes en mis zapatos
para burlar el miedo de mi existir.
y, como último,
una pequeña mochila donde guardo
el peso del desprecio que me habita,
y una cuerda muda —
pero presente…
-reduced-q9OHRW.jpeg)
Denisse Lopez
Hola, espero puedan conectar con lo escribo, estoy aprendiendo. pero me da mucho gusto tenerte aqui
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.
-increased-rZx1rz.jpeg)
Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in