Viví un encuentro que significó una pausa. Es interesante cuando el cruce con una persona de igual potencia puede interrumpir nuestro piloto automático. De un momento para otro las cosas no son más a tu ritmo natural, porque el otro impone pausas. Pausas ajenas.
Disfruto vivir este tiempo ajeno, distinto, que me permite enlentecerme. Recién pude darme cuenta que estaba corriendo, y aunque me guste, correr requiere mucha atención y disposición. Corriendo no se puede mirar a cualquier lugar que no sea el camino, porque existe más riesgo de caer.
Cuando elegimos un modo de vivir, rechazamos los otros, y cada uno tiene sus propias exquisiteces. Es una pena no poder vivir todos a la vez. Tendrá que ser un poco cada uno.
Resulta mucho más fácil seguir y experimentar un camino único porque cambiar implica ser malo en algo nuevo, y para esto se necesita coraje y humildad. Es engorroso convertirse en un patchwork de modos y maneras.
Fui un poco de todo y nada de nada. No tengo de qué vanagloriarme. Entre un camino y otro fui un pasito para aquí, un pasito para allá. Capaz me la pasé bailando y ahora puedo jactarme justamente de eso.
Qué linda danza la que me permite experimentar.
Qué lindo vos, que me corriste hacia tu derecha para que te pueda mirar.
Y ahora, mirando, te quiero besar.
Correr a besarte, como lo sé hacer yo.
Pero no me dejás, y me haces esperar.
Que feo es esperar para besar,
pero que hermoso besar esperando.
Lento.

Lucía
Me animé a publicar cuando leí que escribir, publicar y que te lean es la combinación salvadora. Uruguaya.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.

Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in