Trece de marzo, yo maldigo mi suerte mientras vos agradecés la bendición de mi desgracia; me encuentro con que hay belleza en la distancia desde que la gracia de esta naciese del cese de nuestro besos y abrazos en trueque de lágrimas brotando de ojos con vista borrosa y cierres a portazos.
Lazos que a veces trato de sacar de mi vida pero mi vitalidad dicta que pida por una más de tus caricias; y yo que tan adicto a los vicios nací, creí que tu amor era herejía mas no valentía; triste error terminar en el mismo punto de partida si es que yo por un roce de tu tórax mataría; por un segundo de tu compañía viviría y tan solo si en retorno pudiera yo reposar en tu regazo.
-
¿Tu amor? Definición de plusvalía: sos la peor infección de mi vida cual herida segregando pus desde un corazón abierto a plena luz del día.
-
Hoy el gato ya no hace ruido en el techo pero lo escucho de a ratos y trato de hacerme el desentendido pero él rompe los cables que yo ato y no sé si adoptarlo o echarlo, ¿quién sabe qué busca el gato?
¿Se entiende? Sos el gato rompiendo las reglas que yo puse y yo acato, y aunque todo hoy es más inflexible y compacto el contacto cero hizo que al escribirte tu respuesta se nutra de cero tacto.
-
¿Mi reloj? Intacto, las horas pasan rápido y empiezo a temerle a la posibilidad de la existencia de tu lápida, me castigo al imaginar que algo te llegara a pasar y no estuviese yo ahí para cumplir por fin nuestro trato: un abrazo de reinicio y un beso despacio.
Con casi la última parte tuya que queda en mí, te dedica esto Nico.
If you liked this post, consider buying the writer a coffee
Buy a coffeeOur picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.


Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in