Todo lo que tengo es un sofá, una pizarra y un teclado.
El sofá incomoda, lo blanco pide olvidar antes de oír y lo táctil es de carga lenta.
Hay una taza de café que ya está frío. Hay un cigarro armado cada vez más fino.
Tengo un placer escondido en un rincón de mi cuerpo.
Algo me hace bien, algo que aún no conozco.
Algo me hace feliz, pero no sé dónde está.
La madrugada se viste de dama que riega a la nada.
Los dolores callados, mandados a pensar en un rincón.
La taza gira en ningún medio del plato.
El sofá lo ocuparon los perros, la pizarra las palabras, unas sobre otras, lo táctil tan memoria olvidada.
Hay un verso que yo no conozco
Uno que todavía no he vivido.
¿Dónde está lo que todavía no vivo?
Quiero vivir pero no sé cómo, no sé dónde.
Tengo un placer que no conozco,
Dolor en un rincón acumulado
Y palabras que aún no dije.
Tengo vida. Todavía tengo
Vida, dije. Y morí al saber diciéndomelo.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.


Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in