Start writing for free on quadernoDykin
Ya no hay oraciones.
No hay resurrección de la carne.
¿Por qué he de orar?
¿Por qué abundarte
en ceremonias y reverencias?
Los placeres celestiales están conmigo
y las tormentos infernales
también están en mi.
Dos cuerpos
que alguna vez fueron paralelos,
ahora se extienden
sin tocarse
en un mismo infinito.
El templo está vacío:
Dos almas
convergen asimétricas
en un baile mortuorio.
Jamás existirá otra
perfección que la de ahora.
Ni otro paraíso,
ni otro infierno
que el de hoy.
Cuando colapsemos,
allí estará Dios,
cobrando.
—Como Caronte.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.

Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in