Te quiero en mi futuro.
Fuiste ese mejor amigo
que llenó mis días de risas y conversaciones inesperadas.
Fuiste esa persona
a la que pude confiarle mis anhelos,
mis miedos,
mis heridas,
y todas esas partes de mí
que pocas veces muestro al mundo.
Sin esperarlo,
te convertiste en alguien único en mi vida.
Tu amistad dejó una huella tan profunda,
que aprendí a encontrarte
en mis pensamientos más tranquilos,
en mis días más difíciles
y en los momentos en los que simplemente necesitaba paz.
Y sigo aquí.
No por lo que fuimos,
sino por todo lo que eres.
Porque para mí
hoy sigues teniendo la misma risa
que alegra mis días,
la misma presencia que me calma,
y esa manera tan tuya
de hacer que quiera tener una vida
a tu lado.
No me quedo contigo por los recuerdos.
Me quedo por tu presente.
Por la persona que eres hoy.
Por todo lo que aún podríamos construir.
Quiero que seas parte de mi futuro,
porque no quiero que pertenezcas
a un solo instante del tiempo.
Te quise en mi pasado.
Te quiero en este presente.
Y, si Dios lo permite,
me gustaría seguir
queriéndote en mi futuro.
Lo que siento por ti
no vive únicamente en los recuerdos.
Vive en lo atemporal de nosotros,
en ese hilo invisible
que une lo que fuimos,
lo que somos
y todo lo que aún no hemos vivido.
Aún no conozco ese futuro,
pero sé que en él,
de alguna manera,
te sigo queriendo.
Te quiero en mi futuro,
mi Ramita de apio.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.


Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in