Hola mi amor, te hablo desde el suelo.
Me gustaría decir que es un suelo de tierra y que renazco, pero no, hablo desde un suelo rígido. Estoy acá porque me caí. Me caí, sangro y me duele.
Tambien quería poder decirte que te extraño, aunque resulta ridículo el mero hecho de pensarlo. Pero te extraño, lo siento desde el suelo.
No quiero que me levantes, solo quería encontrar a alguien dispuesto a barrer el piso. No me gusta estar tirada en este polvo, cuando lo toco las manos me quedan grises.
Hay olor a guardado ¿Quién me guardo? ¿Acaso me guardé yo misma? Me guardaste vos.
Tengo un gusto en la boca que sabe a derrota, y no porque te haya perdido a ti. Perdí en el juego de la vida, ese que prioriza limpiar el hall antes que este lugar en el que estoy tendida ahora yo. El piso debajo de tu cama.
Este polvo y yo somos quienes dormimos contigo todas las noches aunque lo escondas. Estamos acá, el polvo, las arañas y yo, acompañados por un dolor que extraña desde el suelo. Y no te olvides mi amor, que el suelo está muy cerca.

Lucía
Me animé a publicar cuando leí que escribir, publicar y que te lean es la combinación salvadora. Uruguaya.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.

Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in