Camino hacia un destino que ya no me pertenece.
Juraría que alguna vez fui yo
la que descansaba en tus brazos,
pero ahora ni siquiera tengo pruebas
para demostrarlo.
Un viento frío recubre mi cuerpo
y arrastra esta nostalgia
que no se quiere ir.
¿Por qué no me esperaste?
Yo sí creía
que en algún futuro
podríamos ser algo más
que un recuerdo.
Levanto la mirada
y te veo mirarla
como alguna vez me miraste a mí.
¿Olvidas fácil o fui yo la que nunca importó lo suficiente?
Y sin querer,
soy yo la que sobra ahora.
La que recorre cada esquina de esta historia
buscando un final
que no duela tanto.
Miro al pasado
y me aferro a él,
porque en medio de todo este tormento
creí haber encontrado
la forma más pura de felicidad.
Vuelvo a tus ojos,
a ese reflejo del sol
que una vez fue mío,
y tomo mis maletas
esperando, absurdamente,
que corras hacia mí.
Pero si nunca luchaste por mí,
¿por qué lo harías ahora?
Tal vez
no me amaste lo suficiente
como para quedarte,
como para cambiar,
como para elegirme.
Y entonces entiendo
que no es que yo tenga que olvidarte,
sino que tengo que aprender
a dejarte ir.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.

Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in