Crece algo parecido a un yuyo en el sillón de mi casa:
me he enamorado.
Es fácil que las plantas
nazcan
entre dos almohadones,
cuando una ama
y es amada.
Te odio.
Hay un quilombo bárbaro en mi cocina.
tiraste todas las naranjas al piso
Con tu espíritu libre
Y tu bellísima pisada.
La frutera no tenía la culpa.
Te perdono
si me besás.
De manera sonsa,
me sonrojo;
me dan cosquillas tus ojos hermosos.
Me agacho para ver de cerca
El desastre que hiciste
Puedo oler las consecuencias
De tu cuerpo joven y pardo en mi cocina.
Ni todo el clonazepam del mundo
Podría parar a mi boludo corazón.
…
Con solo pestañear,
hiciste de todo esto un terremoto:
las frutas escupen sus jugos,
te ven
y no se pueden contener.
Explotan como bombas
Igual de enamoradas que yo.
Sus babas ácidas
me hacen resbalar
hasta tus brazos;
me contenés hasta el cansancio,
tuyo y mío.
El amor es un asco pegajoso que arde.
Un abrazo
con olor a podrido.
Un abrazo boludo de amor.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.

Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in