Start writing for free on quadernoJohn
Recuerdo el día en el que te marchaste.
Un aroma (ya nunca percibido)
revoloteaba, desinhibido,
sobre el lecho cruel dónde te quedaste.
Yo, tal nieto tuyo al que siempre amaste,
me impregné del aroma aquel, perdido.
Y lloré afligido, sin tu latido,
pues de la vera mía te fugaste.
El tiempo marchó con cierta crueldad,
y el recuerdo apuñala al corazón,
pues le debo a tus versos lealtad.
Nunca se dormirá esta mi pasión,
pues es la memoria solemnidad
y los restos son para la razón.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.

.png-reduced-kB6hC2)
Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in