Me entere que tienes novia.
No solamente eso, sino que la amas a ella.
Como si por primera vez, amases.
Pero en tus escritos, se siente algo más, como mucho olvido, mucho perdón.
Mucho dolor, mucho odio.
Muchos sentimientos, mucho egocentrismo.
Has escrito de tantas maneras.
Qué veo en ti algo que ya no me causa ternura,
No me hace sentir añoranza.
No me hace sentir nada.
...
Miento.
A veces sí siento, cosas efímeras, pequeñas, que se esfuman a medida que aparecen.
Debe ser por los recuerdos dejados.
Esos, de un amigo que aparentaba serlo, pero nunca lo fue.
La verdad, espero que seas feliz.
Que te enamores al cien por ciento.
Con todo tu corazón y dando todo de ti.
No me duele.
No.
Lo que me quiebra a veces..
Es saber que me sacaste de tu vida, como si fuera fácil.
Como si sacaras una astilla de un dedo, como si esa astilla no estuviera clavada en los huesos.
Quién diría que soy yo, la que muchos meses después seguiría recordándote, mientras besas otros labios y te desvaneces en otros brazos.
Puede que haya estado confundida por un tiempo con mi decisión de olvidarte.
Dudé un tiempo en hacerlo, por si algún día volvías.
No te esperaba como novio, no como amigo, ni como alguien conocido.
Sino como alguien a quien quise.
Y que podía volver a pesar de todo lo que paso.
Pero esa persona ya no está, no hay nadie a quien esperar.
Ya no eres él.
Hace mucho tiempo dejaste de quererme, y tengo que aceptarlo.
Tengo que dejar de buscarte en todos lados.
Porque tú te fuiste, yo no te eché.
Te fuiste sabiendo que te extrañaría.
Porque decías que era lo mejor para ti, que lo necesitabas.
Pues bien, yo ahora necesito soltarte.
Pero esta vez.
Para siempre.
Para que no quede ni un recuerdo, ni una gota de cariño, ningún suspiro, ninguna lágrima caída por tu huida.
Mi yo de ahora tal vez te tenga cariño, pero, dentro de un tiempo.
Ya no te recordare.
Alguien me dijo que conoceré tanta gente que te olvidaré definitivamente.
Eso espero
Sigue tu rumbo, porque yo dejo te ir, para que el carro que me lleva no me abandone en el camino.
Ya no te espero.
No te necesito.
Y, no me encontrarás nunca más.
Además, quiero confesar, que comencé a escribir para expresar lo que siento, lo que duele, lo que anhelo.
Y lo que extraño.
Tú fuiste una de las razones por las que empecé a publicar aquí.
Lo hacía para decir lo que no puedo decirte a la cara.
Ya eso, se acabó.
Así que..
Adiós.
Viejo amigo
O
Quién pensé que lo era.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.


Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in