Discúlpame si te hice sentir mal en algún momento, si te hice daño o te hice llorar. Intento no hacerlo, pero siempre llega mi recaída, y cada vez es más afectante, al punto de no querer hacer nada: solo acostarme en mi cama y no salir nunca más de mi habitación.
Este dolor tan grande me llega por cualquier estupidez, por cosas sin sentido. Imaginar que ya ni las letras puedo ver, por tener los ojos llorosos e inflamados. Ya no puedo más con este dolor.
Cómo odio ser tan intenso, tan sensible. Si soy un hombre, ¿por qué me pasa esto? Por Dios, ya solo quiero cambiar. No aguanto más este agotamiento emocional que ya me tiene por las nubes.
Ya es normal que mis manos tiemblen, sentir agua cayendo por mis ojos, no tener ganas de levantarme más. Ya hasta llorar me cansa…
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