Se me ha dicho por años, que ninguna emoción es en vano,
Pero la tristeza me está consumiendo
Como un cigarro en el vasto viento.
He sido catalogado
De muchas etiquetas
Que no me representan
Y he sido diagnosticado
De ser un amargado.
Las décadas transcurrieron
Y todos esos discursos
Y consejos absurdos
Se conviertieron
En lo que por mucho tiempo
Me d e f i n i e r o n.
Ni el mejor de los doctores
Pudo tratarme,
No hubo alma que soporte
Tanto reproche,
Y es que hoy estoy en un limbo,
Porque todavía no sé si me animo,
Pero haber sido catalogado
Tiene un precio elevado
Y mi cuerpo inerte
Ya no tolera ser controlado.
No hay culpables de tal mala práxis,
Porque mi niño interno estaría contento
Si supiera que ya no les creo,
Que la tristeza no es mi único amuleto
Y ese enojo no es mi único pensamiento.
Estoy recorriendo descalzo
Este camino llamado vida,
Buscando no prepararme
Por si un vidrio llegara a toparme,
Y dejar de frustrarme
Si un cosquilleo de rosas
No logra encontrarme.
Estoy aprendiendo,
Porque prefiero destruirme,
Si luego volveré con pasos más firmes,
Y aunque el camino se vuelva turbulento
Sé que soy el dueño de mi propio cuento,
Ya no escucho tristes proyecciones,
Desde hoy,
Soy el único dueño de mis decisiones.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.

Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in