El rigor que se autoimponía revelaba muchas manías
Las mañanas, se sentía lejana de las palabras que reproducía
Intrigas, secuencias de imágenes, cierta pronunciación de palabras la perseguía
Una sonata de Debussy rememoraba la oscuridad de una noche impía.
Las tardes acechaban como guía,
la merienda contenía para ella la ínfima sensación de cambio
La elección la hacía sentir en control, algo que extrañaba de tiempos lejanos
Un juego de cartas perfumadas, collages en la ventana
La luz del sol en retirada, cierta dulzura en los labios la secundaba.
Una carta en particular, siempre guardada en distintos lugares de casa
Intentando perderla, lograba siempre encontrarla
Sus recuerdos merodeaban, rondaba una ínfima necesidad de besarla
Tiempo y espacio, Sol y Luna
El perfume la guiaba, se detenía toda ley de la termodinámica
Pero era una consecuencia más no una causa.
¿Ya la leíste? Caen lagrimas sin pausa
Ellas certifican el crimen, más pruebas no harán falta
El papel se humedece, el rumor de una llovizna en ciernes
Empezó la noche
El sol te abandonó, ahora la luz de luna te acompaña
Difusa, sin tu risa ni tu melodía
Buscas en la música ciertos fantasmas como compañía
Montañas de canciones buscan callar la melancolía
De una vida que ya no brilla como deberia
Por momentos, parecen exagerarla en demasía
Recorda, el tiempo(infinito) apremia cuando el corazón
no siente más que pena.
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