Escuchemos, la codicia se congrega una vez más dentro de la sociedad
Caóticos relámpagos
Aquellos que parten el cielo
Días que se ennegrecen
Noches que se tornan sempiternas
La tierra se sacude
Aterrorizadas rugen las almas
Marchando al unísono
Avanzan hacia el último destello
Sangre evaporándose
Ardiente y agridulce sudor
Gota a gota de frente hasta mentón
Acero chocando entre sí
Estallidos resuenan con violencia
Vastas llanuras se tiñen de rojo
Las nubes, ahora grisáceas, se disipan
Hermanadas las estrellas así caen
Impactan, siguiendo su rumbo
Creando una estela de horrores
Invocando un eco de pesadilla
Pensamientos sumergidos en sangre
Escuchemos del último millar de alaridos
Vanos intentos de sonar valerosos
Rumbo a un vacío de crueldad
Desdichadas criaturas
Añoran retornar a su hogar
Sin embargo el creciente subsuelo se prepara
Él devorará a todos y cada uno de ellos
Por un pecado que no han cometido
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.


Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in