Si algún día tuvieras hambre, te daría mi corazón para alimentarte.
Si algún día tuvieras frío, ofrecería mi piel para abrigarte.
Si algún día pierdes la vista, te entregaría mis ojos sin duda alguna.
Si algún día desaparecieras, te buscaría todas las noches en la luna.
Si algún día fallecieras, me quitaría el alma y la haría de tu propiedad, para que te dé vida, para que respires infinidad.
Para habitar en tu interior y seguirte para siempre, que mi sangre sea la tuya y que seamos uno eternamente.
Porque para mí, aún en los abismos más profundos de la muerte... Al saber que respiras, para mí es más que suficiente.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.


Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in