Un semiólogo yankee explota mi cabeza mientras debate con un lingüista francés
debato mi razón entre el pragmatismo y el estructuralismo para perderme en el posmodernismo
me siento naufragar en un mar de ismos
desde algún lugar de la historia, grandes filósofos se ríen de mí
Hace un tiempo que la paz y la seguridad se adueñaron de mi vida
la impúdica significación de mi presente gana sentido
cuando escucho tu respiración temblando en mi oído
y me pierdo en el latir acogedor de tus labios
Dicen que los textos son más profundos si nacen de la melancolía
si llaman madre a la pesadumbre
si le dicen padre al dolor
si nombran hermana a la tristeza
Argumentan que la escritura es más bella si se suicida
si salta del puente de la soledad
si se ahorca con la soga de la depresión
si se baja un frasco de pastillitas del olvido
Pero yo fui más lejos, le arrebaté un sueño a una golondrina
lo adopté y lo críe como a un hijo pródigo
un día creció, me abandonó, se marchó
yo reí, porque seguí apostando contra la casa
Entonces se me dio por instaurar mi propia monarquía
fui rey de nuestras sabanas y esclavo de tu nariz
me abracé a tus espaldas como un príncipe heredero a su novel corona
abdiqué al trono porque supe que la vida se había hecho para algo más importante que gobernar un imperio
En mi cuarto seguían discutiendo los semiólogos queriendo imponer sus teorías
continúan diciendo por ahí que las grandes obras nacen de la penuria
me gustaría mostrarles que no, pero ya renuncié a mi reinado
solo me queda tomarme un café con tu sombra y conversar sobre lo felices que somos viendo tu reflejo.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.

Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in