Lo admito, he jugado con tus ilusiones y pasó lo que temía: rompí tu corazón.
Debí detenerme, lo sé, pero tu calor derritió el hielo y tus caricias me abrigaron esas noches de soledad.
¡Y que error! cuando te miré a los ojos, desde ahí lo supe.
No te culpes por lo que no me atreví a decir, no fuiste tú, es que me di cuenta que tus ojos eran tan perfectos que no eran para mí, pero me quise atar a tí y de rodillas di una parte de mí por el amor que veia en tus ojos café.
¡que injusto fue no dejar la confusión! y por eso me fuí, sin explicación, sin poder explicarte mi interior ¿cómo iba a decirte que sí? si ni yo misma sé si es un “sí”.
-S.R
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.

Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in