¿Por qué me dueles tanto si no fuimos nada?
No he paradado de darle vueltas al asunto desde aquel día donde nos dijimos adiós. Tan abrupto y repentino que apenas le dio tiempo a mi corazón para sentirlo. ¿A dónde mando todos mis sentimientos ahora? Porque me quedé con las manos llenas de anhelos que ahora no podré verlos en el futuro que idealicé.
Qué tonto y estúpido al pensar que estaríamos un buen rato más acurrucados en la cama que ahora queda vacía. Dos noches han pasado sin sentir tus labios en mi piel o las caricias en mi cabello. Ya no hay palabras acogerodas a la medianoche, ahora solo se escucha el llanto que oculto bajo mis almohadas al extrañarte.
Dueles porque me acostumbré a tenerte, a quererte.
Porque en tan solo unos días te hiciste un huequito en mi alma quedándote bien adentro, dejando tu esencia y no quiero borrarla todavía. No importa si me hace daño, solo quiero que aún no desaparezca para sentir que todavía te tengo.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.


Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in