Sí supieras que te he visto sin conocerte. No sé si seas mi destino, pero hace tiempo que te cuelas en mis sueños, sin permiso, sin avisar, sin despedirte. No me miras, no me acerco, pero te veo, te siento.
Cabello azabache, ojos nobles, labios finos... Voz seductora y cuerpo reconfortante.
¿Eres tú quien tanto se manifestaba en mis sueños? ¿Será por eso que no puedo dejar de verte?
No quiero amarte desde mi caos, ni encomendar sanarme, pero quiero prepararme para ti.
Desde tus palabras pude imaginar cada escena, cada café, cada silencio.
Y no sabes cuánto quisiera ser esa fecha que sí se marca en el boleto,
esa presencia que sí ocupa la cama y no solo la memoria.
Te quiero.
Más de lo prudente para algo que aún no existe en el cuerpo.
Te deseo con el alma, aunque mis manos no sepan todavía cómo se sienten las tuyas.
Y eso no es poco.
Pero mi cariño no puede seguir alimentándose solo de promesas o de versos bonitos.
No porque no los valore — son mi tesoro —
sino porque necesito que lo que escribimos empiece a volverse tangible.
Si decides convertir ese boleto en una fecha real,
si decides que esto no sea solo un eco en la habitación,
yo estoy aquí.
Pero si se queda en lo que pudo ser,
lo guardaré como algo hermoso,
como un encuentro que tocó mi alma
aunque nunca tocara mi piel.
- D. Duality -
Carta IV a mi Sol
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.


Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in