Supondría que entre tantas flores podría llegar a ser al menos una pequeña de por ahí, quizás la que está detrás del jardín o al costadito de una vereda poco transitada. No sabría de que color serían mis pétalos, tal vez tan azul como una azucena o tan rosada como un lirio. ¿Cuánto llegaría a crecer si me regaran todos los días?, ¿el sol no me gastaría?, ¿me vería bien por encima de alguna orejita adornando?
Podría estar flotando por aguas cristalinas con un sapito sobre mi lomo, una guarida para el invierno de algún ser diminuto o proveer el desayuno de una abejita. Quizás sería una igual entre tantas de un campo o alguna solitaria cuando al desierto se le de la gana florecer. Puede que me inunde con las gotas incesantes de una lluvia, que me lleve lejos un río o ser una rareza blanquecina de comienzo de nevada. ¿Sobreviviría a las estaciones?, ¿el viento sería mi fiel amigo en su paso?
No me opondría a ser una más del montón entre algún racimo de rosas en celebración. Tal vez uno de girasoles, unas cuantas gerberas o hasta algunas camelias. Sería decoración de una mesa de madera o de una esquinita de una habitación. Puede que me llegue la luz a través de una ventana, calores, fríos y ventiscas de fuera. ¿Sacaría unas cuantas sonrisas?, ¿me observarían con amor, con tristeza o nostalgia?, ¿cuánto duraría allí?
Aunque preferiría ser una mucho más silvestre, una reposando en la intemperie donde pueda respirar con tranquilidad sin que nadie me arranque o me de una pisoteada al caminar, y que si eso pasase, no tendría temor a volver a renacer nuevamente por algún lugar poco o muy habitado, porque mis raíces nunca se extinguirían del todo. ¿Volvería a crecer con fuerza?, ¿me cuidarían a pesar de ser una simple semilla recién plantada?
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.


Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in