Se dice que esta predestinado lo que (no) pasa, pero ya no puedo ocultarme en esta coraza.
Pasan tu música favorita por la radio, tardé poco en aprenderme sus letras.
Puede que aún no entienda porque te gusta tanto el mundo digital o que no sepa el significado de esos números en tu computador. Menos sé del fútbol que veíamos en tu televisión, es irónico como en esos 90 minutos mis lienzos solo retrataban tu emoción, cuando tus ojos parecían alumbrarse en un café claro.
Me encargué de pintar de nuevo el cielo, de buscar en ti nuevas acuarelas; sigo sin entender mi porqué si siempre dijiste que el arte no valía la pena.
Me cansé de buscarle solución a todas estas preguntas, de mantenerme despierta por si en tus sueños debo salvarte de lo vivo que perdura en la silueta de tu pasado.
Y si, malgasté mi botiquín para curar tus heridas, ahora para mi sangrado no queda ninguna alternativa. Me arriesgué sabiendo que vivías entre puñaladas, supongo que siempre fui de creer en las hadas.
Escucho al mundo hablar sobre tu gran capacidad para pensar, pero jamás se te ocurrió teorizar todo lo que provocaste en mi desde ese 5 de marzo. Eso que en mi crece y se destruye cada vez que puede, esas cosas que nunca admití por miedo de ver morir tu poca admiración por mi.
Ahora aprendí que no sirve de nada fingir si lo paralelo nunca se va a unir, si tu privilegio nunca voy a ver en mi. De nada sirve estar estancada aquí, en este sentimiento como cosmo sin fin.
Dejaré de seguir pensando, dejaré escribir sobre ti.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.


Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in