A la inconsistencia misma del alma
le pesan los átomos del recuerdo,
la composición de una vida enajenada,
la exposición a una verdad insolvente.
Al cuerpo, en cambio, le pesan los golpes
el de las letras en voz alta,
el de las acciones en silencio,
no es más que otra armonía
que sangra en frecuencias bajas.
A mí me pesa el cielo arriba
y me suelta la tierra blanda en mis pies,
iré más ligero que mi alma
como globos atados a un suspiro,
una confusión que no busca solución.
Solo espero que sea mas liviano que ayer
lo que hoy cargué esperando el mañana.
If you liked this post, consider buying the writer a coffee
Buy a coffeeOur picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.


Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in