Hoy nos estamos yendo de Capadocia, el lugar más mágico del viaje hasta ahora. No creo que sea el más lindo, ni el más atractivo, es realmente una cuestión de magia. Cuando llegué me hizo acordar mucho al cabo polonio por esa misma y única razón.
Hay lugares que la naturaleza hizo únicos para que justamente sucedan cosas que no ocurren en muchas otras partes del mundo. Que están llenos de mensajes y donde el espacio-tiempo conversa continuamente con nosotros dándonos respuestas a cuyas preguntas capaz aún ni nos hicimos.
Hay señales, brillo, alma, luz, paz, amaneceres incandescentes y noches con brisa de verano.
Acá, en cualquier terraza, rodeada de tapices y gatos podes tener una charla profunda que te haga sentir mejor, porque la naturaleza nos proporciona el ambiente perfecto para solucionar o encaminar todo lo que aún estaba entre polvos. Así como sus propios paisajes, que permiten que entre el polvo de las cuevas salga un sol rojo lleno de intensidad, y más que nada lleno de intenciones.
A su vez, nos ofrece la vista desde un globo inmenso que levita por los aires gracias a una llama de fuego, y nos permite ver todo con más claridad, regalándonos otra perspectiva y acompañando nuestro viaje que se hace lento y reflexivo.
No me caben dudas que el día en que se dibujó Capadocia su artista estaba ridículamente enamorado.

Lucía
Me animé a publicar cuando leí que escribir, publicar y que te lean es la combinación salvadora. Uruguaya.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.

Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in