Me conservé en vos, guardé todo lo que quedaba de mí en tus pasos, en tus abrazos, en tus palabras.
Hay algo de mí que se fue apagando fuera, hay algo de mí que no quiso más ser, con nada ni nadie. Siento que cada desencuentro reclamó algo de mí, es lógico que vaya quedando menos. Por fuera no estoy, hace frío todo el año, me duele el cuello de tanto mirar el suelo. Qué delgada es la línea en la que tengo que ubicarme, me desvivo por vos, te quiero, te admiro, pero más allá de esto, no quiero nada. Innegablemente no debes estar acostumbrada a este trato, siempre se tiene segundas intenciones con vos, no te juzgo sos impresionante. Yo te miro y no me enamoro; no sé si es un gran talento o un enorme error.
Habilitame tu espacio, tu forma, tus ganas. Me incluyo en ellas casi a la fuerza, entré desde lo impensado y te dejé en un pedestal, cómo querés que me sienta mal por esto? Soy intenso, ya sé. Sé que tanto que te ofrezco puede cansarte, a veces me angustia un poco.
Pero por favor, no me pidas que me apagué, estoy literalmente al borde de la extinción.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.

Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in