mobile isologo
search...

Nostálgico Buenos Aires

May 5, 2026

12
Nostálgico Buenos Aires
Start writing for free on quaderno

Te busqué en la marea de gente en Nuñez, en la tranquilidad de Recoleta, en las noches de Palermo, en los atardeceres de Belgrano. ¿Es que mi destino es perderte hasta que me encuentres? Escribo cartas que nunca llegan a su destinatario, porque me enseñaste un lenguaje incomprensible para el resto, y que probablemente vos también ya olvidaste.

Agradezco las alergias otoñales, porque disfrazan mi aflicción y me salvan de muchas explicaciones. La tristeza es mi amiga y la nostalgia una dulce pésima compañía. Las sombras y parecidos son mis enemigos y a la vez mi mayor consuelo pasajero, porque la existencia de cuerpos semejantes que nunca van a poder tener tu encanto me persiguen a toda hora. Y la gente está harta de verme ir de café en café con el mismo relato: cuando dicen “¿lo de siempre?” ya no sé si se refieren a mi pedido o a cómo me siento. 

Los días soleados en la Avenida Melián me generan hastío porque me recuerdan una y otra vez tu ausencia y la muerte de los futuros potenciales. Quizás adoro los días nublados porque pone a la gente de igual a igual conmigo: presos de la melancolía y la añoranza. Por lo menos me hace sentir menos sola enfrentando la Gran Tribulación. Tan solo me queda la intuición de que mis detalles te persiguen una y otra vez en cada rincón de la ciudad de la furia como aquellos hechizos imposibles de romper. Las señales siempre son claras para los corazones despiertos.

Las noches porteñas caen rendidas ante mí y yo solo me dedico a mirarlas pasar. Quieren impresionarme con sus luces incandescentes y palabrería dulce de veracidad indiscernible, pero nada tiene efecto porque cuando un corazón está roto no queda nada más que romper. Y pareciera que mi indiferencia las obsesionó conmigo, porque nada sabe mejor que aquello que no podes tener. Y a pesar de mi pública apatía, nuestro silencio cómodo, cómplice y cálido que alguna vez disfruté hoy es tan ruidoso que atormenta mis días.

Cuando más tenía que mantener la respiración y rogar que nadie se de cuenta de mi sufrir, podría jurar que esa noche el cielo lloraba tanto canalizando mi sentir. Me he aferrado a tus recuerdos como si fueran el paraguas que me cubre de la lluvia negra hostil producto de la quema de todas las ilusiones. Mis emociones eran una bomba de tiempo que yacía de barrio en barrio con la dualidad del calor en el este y frialdad en el oeste, todo tan cerca y a la vez tan lejos.

Te impregnaste en mi mente como aquello difícil de olvidar: como el aroma dulce del porvenir prometido, como el sabor amargo de los finales inconclusos. Seis meses después, todavía te siento en todo lo que fue y en lo que no. Te siento en el recuerdo, en la distancia, en todo el cuerpo. Pasé tanto tiempo buscándote que me perdí y ahora solo me quedan pedazos tuyos a lo largo y ancho de esta ciudad. El sol no dura toda la mañana, ni las estrellas toda la noche. Aún así, hasta los jacarandás de Noviembre mueren en Mayo. Pero si todo es tan efímero y etéreo, ¿por qué seguís tan vivo dentro de mi?

Pampa Gallagher

Comments

There are no comments yet, be the first!

You must be logged in to comment

Log in