Otra noche recordando lo que no fue.
¿Por qué se vuelve siempre tan complicado
no caer en la nostalgia?
O más bien,
¿por qué siempre viene con culpa
el extrañar pequeñas cosas
de aquel momento
en donde todo estaba tan bien
pero tan mal
al mismo tiempo?
Muchas veces no entiendo muy bien
el propósito de las cosas.
¿Cómo es que pasamos de ser
y tener todo un día,
al olvido y distancia
al abrir los ojos?
Qué difícil se vuelve
dejar el amor que sentimos
en el lugar donde pertenece:
el pasado.
Ya no más en el presente,
porque lo rechazaron,
porque no lo cuidaron
y no lo quisieron.
Pero,
¿qué se hace con esto
que nació desde lo profundo
y florecido en la incertidumbre,
que aprendió a soportar
las peores tormentas
para quedar abandonado
en recuerdos?
Qué costosa es la vida a veces,
y no hablo de dinero.
Sino la nostalgia
que toca a tu puerta
a cobrarte siempre su peaje
de tristeza,
remordimiento
y cansancio.
¿Cuándo terminamos de sanar?
¿Cuándo realmente dejamos de amar?
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