no-te-olvido ★
Jul 28, 2025
todavía te guardo en los dedos. cuando sostengo un vaso de cristal, cuando paso la yema por el borde de una ventana empañada, cuando cierro la cortina suavecito a la media noche, todo mi cuerpo recuerda lo que era tocarte, tan solo por esa forma tan sutil de estar, de hacerme sentir que tus brazos me rodeaban porque no se te ocurría ningún otro lugar en el que pudieran estar mejor.
ㅤㅤㅤ
había una suavidad en ti que no se podía imitarse. no era una acción que pudiera imitarse, porque esa delicadeza tuya no se copia ni de las películas más románticas, de las que tenía en lista contigo y jamás pudimos ver. tu forma de amor era algo tuyo, natural, hondo, tan parte de ti como tu olor, como la manera en que se te entrecerraban los ojos cuando el día caía y empezabas a bostezar sin parar, pero te esforzabas por estar a mi lado, por cuidarme como tú lo puedes hacer. te amaba más en esas horas. cuando el mundo se apagaba poquito a poco y tú te ibas volviendo cada vez más simple, más calientito, más chiquito. más mío.
ㅤㅤ
y no era sólo tu voz, ni la forma en que solías mirar las cosas, ni siquiera el modo en que te reías sin vergüenza, con la boca abierta y los dientes sin ocultar. era todo. tus pasos al entrar a casa, tu forma de quitarte los zapatos, el sonido leve que hacías al sentarte. o ese pequeño suspiro que salía de tu cuerpo cuando por fin podías dejar de sostenerlo todo. me enamoraba verte cansado por la confianza que me tenías en esos momentos. por la manera en que te dejabas caer a mi lado sin miedo, por esa costumbre hermosa que tenías de existir sin esfuerzo.
ㅤㅤ
recuerdo cómo era hablar contigo sin necesidad de tema. la conversación fluía y siempre me hacía creer que te he conocido por mil eternidades; te decía algo, y tú sabías por dónde agarrarlo, incluso si no entendías del todo. no preguntabas por educación, te interesaba de verdad. y cuando tú hablabas, todo en mí se quedaba quieto para escucharte porque tu voz era un refugio. siempre es mi refugio. no sabías decir palabras duras, tu forma de enunciar era siempre redonda, envolvente, era escuchar un trocito de algodón y hablar con las florecitas más bonitas del universo.
ㅤㅤ
aún me sé de memoria tus gestos. la forma en que fruncías los labios cuando pensabas. cómo bajabas la cabeza un poco antes de reír. cómo rascabas tu cuello cuando no sabías qué decir, y cómo buscabas mi mano cuando el ruido del mundo era demasiado. cada abrazo tuyo tenía una temperatura distinta, porque en ti los de la mañana olían a almohada, los del mediodía tenían aroma a tela, a comida tibia y a prisa vespertina. los de la noche eran lentos, largos, eternos. y todos ellos los conservo. uno por uno los cargo conmigo como aún cargo el abrigo que dejaste atrás cuando te fuiste.
ㅤㅤ
tu sonrisa era (sgue siendo, sigue siendo) mi lugar favorito. y no lo digo por idealizarte, lo digo porque era real. tu sonrisa me organizaba el cuerpo, me corregía el día, me regresaba la voz. no sé si lo sabías, pero había algo en la curva exacta de tu risa que me hacía querer vivir más rato. y aunque ahora sólo puedo imaginártela, aunque sé que el tiempo va a ir borrando los detalles poco a poco, me niego a soltarla. ese es el amor que me voy a llevar hasta el día en que me muera, no el que se grita. no el que se sufre y termina, sino este: el que se guarda como yo te guardo en cada rincón de mi memoria.
ㅤㅤ
a veces pienso en ti con una intensidad que duele en el estómago. es carne, es memoria física: me recuesto y mi espalda recuerda tu brazo, cierro los ojos y la sombra de tu rostro me atraviesa. siento tus manos tomando mi cintura, o entrelazando nuestros dedos antes de dormir. no puedo no pensarte, y la verdad es que no quiero no pensarte. porque tú fuiste mi espacio más seguro, mi silencio más acompañado, mi risa más honesta, mi noche más larga.
ㅤㅤ
y si hoy tengo que seguir respirando, si todavía me queda algo de tiempo en este cuerpo que ya no sabe a dónde ir, lo haré cargando todo eso. no busco que alguien más lo entienda. porque no me interesa que el mundo sepa lo que fuiste. me basta con que tú lo supieras. me basta con que, de alguna forma, lo llevaras contigo, igual que yo. y si acaso algún día hay un lugar donde podemos vernos una vez más, sin cuerpo, sin nombre, sin historia, sólo con lo que sentimos, yo no te voy a pedir que me recuerdes; sólo te voy a sonreír. y en esa sonrisa va a estar todo. todo lo que no dije, todo lo que no se rompió, todo lo que todavía guardo.
porque eras tú.
eras tú.
eras tú.
y sigues siendo tú.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.

Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in