mobile isologo
search...
Start writing for free on quaderno

Noches de tortura psicológica, tu invisibilidad me atraía, creaba cadenas en mis pies y me ataba a ese suelo frío y blanco, sucio de tantos ires y venires. No supiste ver más allá de tus traumas, te quedaste encerrado en todo lo que te pasó, me hiciste culpable, me hiciste parte del círculo, no me dejaste ser la que pudiera romperlo y convertirte en un hombre. Pero no se puede adelantar el proceso madurativo, te faltan voces, te faltas golpes. Quizás solo fui la que plantó la semilla. 

Ahora, años después, te sigo recordando, con el vómito trabado en mi esófago. Me das asco, me das rabia, sigo echa una furia por culpa de tu recuerdo, de tus palabras y tu ego. Sos un niño, infantil y vulnerable, buscando una madre en chicas rotas y gastadas. No sé si alguna vez te quise, quizás solo quería el desafío, quería ser parte de esta sociedad que va y viene en amores que valen un peso. Mantuve el equilibrio sobre tu cuerda de fantasías, fui la mejor ahí arriba, iluminada por la luz de tus ojos que siempre estaban abiertos como faroles esperando a que me caiga. Nunca tuviste fe en mí, siempre fui parte de la trama, parte de tu juego interminable. 

Soy otra gracias a todo eso, más austera, más dañada. Pero más viva también, menos niña, más mujer. No sabes ni la mitad de mí, nunca pudiste ir más allá de mis inseguridades y capas de hielo, no pudiste llegar al calor de mi amor, a aquello que me hacer ser yo. No soy rara como vos decías, sino que tengo agallas y espíritu, tengo todo lo que a vos tanto te asusta. Pobre niño, aterrado e indefenso, no vengas a llorar acá porque ya no te quiero. 

Ojalá en otro lugar te quedes, ojalá lejos te desintegres. 

Montilú

Comments

There are no comments yet, be the first!

You must be logged in to comment

Log in