Pase la noche con la mente en préstamo.
Con un sueño que se entrega a conocerte
Que te vio tan pocas veces
Que ahora sueña imaginando la siguiente.
No dejaste ni tú nombre ni apellido
Solo una mirada humeda,
Dos labios resecos
Y una pregunta sin sentido...
¿Por qué me cuesta tanto pensar en mí y terminar contigo?
No dejaste ni tú nombre ni apellido
¿Quién demonios eres para saturarme los sentimientos?
¿Quién te dió la cura al dolor que llevo meses comprimiendo?
¿Acaso fué el destino?
¿Acaso fue el recuerdo?
¿Acaso me falta tanto el sueño que ahora te me saliste del cuaderno?
¿Pero cuándo te escribí?
Si no conozco ni tú nombre ni apellido
Si no conozco quién eres
Pero luego me siento a tomar un café y vuelves...
No sé quién eres
No sé que quieres
Yo solo te ví una vez
Dime tú,
¿Cuándo te cansarás de verme?
¿Explícame porqué no dejamos de mirarnos y por qué tu tampoco quisiste hacerlo?
¿Acaso conectamos el dolor con las miradas
Y ahora te me metiste en el cuaderno?
No conozco ni tú nombre ni apellido
Pero admito que te pienso sin quererlo
Y ya hasta te escribo sin pensarlo.
Ahora si te soy sincero,
Quiero buscar tú nombre y apellido,
Porque quiero conocerlo.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.


Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in