Caímos del barco del cielo, náufragos varados, sin saber cómo ni dónde.
Aislados, de lo que un día fuese nuestro, el eterno mar de lino.
Caímos, quizá anduvimos muy cerca del borde
o por torpes, nos tiraron a este mundo cocodrilo.
Un día vimos, oímos, sentimos.
Y estamos aquí
Ahora somos vida, náufragos huecos.
Con huesos y tal vez algo más.
El mar nos apresa los sueños:
ser dueños de la danza mortal.
A babor a estribor, ya no encuentro la estrella.
Perdidos en mar, olor de tormenta.
Los vientos del mal, las náuseas que acechan.
Y uno se pregunta ¿Qué más?
¿¡Qué más mandarás!? Vil cretino,
yo nunca pedí caer acá.
Nos hacen nadar sin sentido,
nos mandan a ser sin cesar;
ser sin saber,
sin saber que no hay más.
Caer, vivir,
correr, llorar,
soñar, amar,
morir...
Despertar.
Y debemos nadar sobre muerte,
el mar de los huesos pasados.
La historia se alza reciente,
reluciente, los amados.
Y debemos nadar
sobre el cadáver del abuelo,
sobre las lágrimas de madre,
sobre el juguete de algún niño.
Sobre el triste matadero
de odiseas sin visa,
del que luchó por lo cierto
y el que luchó por la vida.
Y nadaremos por siglos,
bracearemos mil millas.
Con la esperanza en un hilo
y la confianza en puntillas.
Pero quizás un día...
¡Ah sí! quizás un día
elijamos ser uno
y surcando la vida
un día escuchemos
la frase final:
"¡Tiera a la vista!"

Fran 🪐
Me llamo Franco! Soy uruguayo 🇺🇾 Escribo porque solo pensar a veces no alcanza. Pienso porque quiero saber quién soy.
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