Santidad…
Algo que no existe, al menos ya no veo más.
Yo no soy santo.
Tampoco los líderes que ofrecen paz.
Matar; ya sea que seas un líder religioso, un gobierno, comandante, general e incluso, un simple humano mortal.
Eso ya te ha condenado.
La condena es algo que todos sufriremos.
Nos corrompimos.
Hay que saber reconocerlo.
Ya no hay Santos.
Los que se hacen llamar santos.
Cayeron en el ego, la lujuria, perversión.
Lo que los religiosos llaman apostasía.
Y sea un líder o humano cualquiera, es pecador; no importa lo que diga.
Empresarios ahogados en billetes.
Un caso particular es el del señor con J y E.
Su apellido termina en la sílaba Tein.
Qué caso más complicado el de los ocultos bien vistos implicados.
Pero no se asusten, es algo que ya sabía el gobierno y estado.
Gobernantes asediando por territorio.
Nos llenan los oídos de las mismas excusas.
“Recuperar lo perdido” o “Limpiar lo infiel, contaminado y mundano”.
¡Pero ojo!, ¿Alguien se atreve acaso a contar los heridos?
¿Alguien se atreve a recuperar en su totalidad los cuerpos podridos?
No.
Nadie es santo.
Todos somos pecadores.
Pues hasta el más habilidoso de los doctores.
Estoy muy seguro que ha encubierto muertes y aceptado favores.
Nadie es santo.
Pues hasta varios de los supuestos “Papas”.
Se han cogido y violado a menores.
Lo encubren y gracias a la historia que nunca olvida, los descubren.
Como si el crimen fuera un mínimo error.
Ni el cantante más virtuoso.
Ni el productor más habilidoso es santo, todos son pecadores.
La música está llena de mensajes subliminales.
Historia de droga, poder, fama, dinero víctimas y criminales.
Les añaden frecuencias y sonidos que hipnotizan tus pensamientos y sentidos.
Nadie es santo.
Todos somos pecadores.
Pues hasta un niño ha hecho una travesura.
Que le ha costado a alguien millones.
Vaya niños “inocentes”.
Nadie es santo.
Pues hasta en el deporte el dopaje es legal.
Siempre y cuando pagues por los favores para que no te vaya mal.
Natación, fútbol, béisbol, danza, ballet, bádminton.
Todos somos pecadores.
Nadie es santo.
Pues hasta el islam radical hace explotar a sus fanáticos seguidores.
¿Morir en nombre de Allah?
Al paraíso por matar gente inocente, No entrarán.
El cristianismo ofreciendo falsa paz capital.
El budismo, la relajación he iluminacion que nadie tendrá en su totalidad.
El taoísmo, la crueldad llamada sabiduría implicada en su filosofía
El judaísmo, enriquecerse les genera avaricia y más codicia
El hinduismo, retrógrado y supersticioso, a sus fieles los tiene en el lodo y el foso.
Todos somos pescadores.
La subjetividad y la igualdad se llama modernidad.
Ya no hay belleza propia, todo es demasiado repetitivo e igual; o si no es absurdo y aberrante.
He visto humanos disfrazados de cánidos y elefantes, ladrando y maullando; que desastre…
He visto féminas jóvenes vender su cuerpo online y darse la vida de ensueño.
He visto masculinos tirándosela de malandros y temblando al oír los verdaderos horrores; caen enfermos.
No juzgo lo moderno; lo describo.
Y lo maldigo.
Pues en sus redes yo también estoy y he caído.
Pues yo no soy santo, todos somos pecadores.
Y arrepentirse es absurdo, pero si que vale reconocerlo y decirlo.
Nadie es santo.
Lo sé por que vi un homosexual criticar a un cristiano.
Lo sé porque vi a un cristiano maldecir al gay en vez de tolerarlo.
Nadie puede hacer nada, tolerar, es el principio del fin del NO raciocinio y subjetivismo humano.
Y la nada, la profanan los científicos.
Argumentando, teorizando, ridiculizando al inculto y lo oculto.
Todo por no tener un papel que avale su existencia o situación.
Todos somos pecadores.
Nadie es santo.
Mientras tanto…
Mafias, narcos, capos y tiranos.
Esos locos, se la pasan horrorizando y matando.
No son santos.
He visto niños, adolescentes y viejos dispararle a otro; los corrompieron.
Y la gente dice:
¿Y los del gobierno?
¿Que hicieron?
Las masas enfurecidas enloquecen y mueren pacíficamente o indignamente protestando.
Todos somos pecadores.
Nadie es santo.
Los maestros de sus alumnos están sexual o psicólogamente abusando.
Y los directores, ciegos huyen.
Los malos revolotean.
Cínicamente se carcajean.
Todos somos pecadores.
Pues vi a dos testigos de Jehovah matando a su hijo.
Indirectamente; pero lo mataron.
Sedado, enfermo, y durmiendo.
Así lo mantenían, sin ninguna donación de sangre por miedo a no entrar al cielo.
¡Que estúpidos!
¡Maldita religión absurda e insulsa!
Nadie es el elegido para entrar al cielo.
Todos somos pecadores.
Y comprobé que nadie es santo.
Vi a mi familia.
Por problemas pelearse, enojarse y airarse.
Los unos con los otros, que desastre.
No son santos, aunque varios de ellos lo aseguren.
Todos somos pecadores.
Aquel ludópata, psicópata, sociópata...
Ninfómano, mitómano...
Todos con alguna adicción o manía.
Todos con ganas insaciables de abastecer su atroz filia.
Todos somos pecadores.
No hay santos.
¿Nunca los hubo realmente?
¿Todos somos pecadores?
¿Todos cometemos errores?
Sí, no, tal vez, quizás, a lo mejor…
Yo soy pecador.
No soy Santo, he cometido un sin fin de errores.
Algunos sonarían muy atroz.
Otros te pasarían por alto y serían un enorme silencio en tu oído al decírtelos con mi inentendible voz.
El resultado…
Todos pagaremos.
Tarde o temprano moriremos.
¿Qué, o Quien nos juzgará?
Nadie lo sabe, y dudo si alguien lo sabrá.
La utopía del mundo y su santidad es la extinción humana.
Solo así conseguiremos la verdadera paz.
“Nadie es Santo, Todos somos pecadores”

Ángel Hipolito
Un intermedio que maneja filosofía, pesimismo, absurdismo,deísmo, maquiavelismo.(NEGATIVISMO) Quaderno desde 2024
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