Hace un mes me dí cuenta de una cosa: nada me hace sentir lo suficientemente satisfecha. Absolutamente nada.
Es muy probable que tenga que ver con que no he explorado lo suficiente sobre mis gustos o lo que quiero. Pero cada vez que pienso en el futuro, mi pecho se llena de miedo y mi mente de miles de preguntas e incertidumbres. Cuando pienso en mi yo de 10 años veo a una mujer que todavía no sabe que hacer de su vida y esa imagen me provoca mucho miedo.
Tengo muchas opciones. Podría ser abogada, psicologa, medica, maestra, puedo ser todo en este mundo. Aún así nada me llena el pecho de felicidad, nada de eso me llena ni se siente como mío. Solo puedo pensar en lograr más y más.
Lo peor de esto es sentir la expectativa de la gente que me rodea, mi familia, amigos, profesores. Todos opinan. Como si tuvieran que hacerlo, como si yo les hubiera pedido su punto de vista, como si tuvieran el derecho.
En el fondo de mi corazón quiero volver a cuando era una niña y tenía 5 años. Donde mi preocupación era cuidar mi muñequita y dibujar para el jardin. Pero no puedo volver al pasado, no importa cuantas veces le ruegue a Dios, jamas voy a volver a ser una niña.
Por eso escribo, creo que mediante la escritura voy a encontrar mi camino, quien quiero ser. Voy a encontrarme.
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