Ese hombre con la astucia incardinable de ser muy pelotudo,
dotado de un ataque atroz y fulmíneo para con la astucia social.
Sin saber cómo, se lleva todos los premios y todos los besos,
absolutamente todos los besos.
***
De chico creía en la existencia de gente divina,
exenta de mugre, platónica, desembarazada de rabia.
Hasta que llegó el parricidio, su catatónica incertidumbre
y todo el efecto colateral, mancha de sangre debajo de la alfombra
Llegado el momento del choque, ya sin tiempo para lavarme la cara,
notifiqué que ya nadie tenía chance de volver al vientre,
por lo que cada quien edificó su trinchera, vacío absoluto,
algunas con más amenities, otras solo un monoambiente en Constitución.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.

Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in