mobile isologo
search...

Miligramo

Fer

Mar 13, 2026

93
Miligramo
Start writing for free on quaderno

Mi vida

Te dedico

cada sertralina

que me trago

como quien se traga

un pedazo de vidrio

esperando

que el dolor

se quiebre dentro de mí

y no salga

para arrastrarme al abismo.

Te dedico

cada pastilla blanca

que baja por mi garganta

con el sabor amargo

de tu ausencia,

con el eco cruel

de tus palabras

que ahora me perforan

como cuchillos oxidados.

Desde que te fuiste

mi cabeza es un cuarto sin ventanas,

un cuarto húmedo

donde tu nombre

se pudre lentamente

entre las paredes

y mis pensamientos muertos.

Te dedico

cada miligramo

que intento usar

para anestesiar

el desastre

que dejaste dentro de mí,

ese incendio que quema

cada rincón de mi cuerpo,

cada suspiro de mi sangre,

cada latido que aún recuerda

que te amé demasiado.

Porque amar

no debería sentirse

como una enfermedad,

como un virus que corroe

los nervios.

la piel,

los huesos,

hasta dejarme temblando

y desnuda

frente a un espejo

que refleja

todo lo que perdí.

Pero mírame:

Sentada en la cama,

con el frasco abierto

como un pequeño ataúd

lleno de promesas químicas,

de treguas falsas,

de días contados

como quien cuenta

los pedazos rotos de su vida,

como quien intenta

no desangrarse

en silencio.

Cuento pastillas

como quien cuenta

las formas

en que alguien

le arrancó el corazón

y lo dejó tirado

en el piso,

sin compasión,

sin adiós,

sin nada.

Trago una

para no llorar.

Trago otra

para no escribirte.

Trago otra

para no recordar

la forma en que tu mirada

me atravesaba

como un arma invisible

cuando aún fingías

que yo importaba.

Qué cosa tan miserable

tener que medicarme

para sobrevivir

a alguien

que decía amarme

y me enseñó

que el amor puede ser

un fuego que consume

hasta los huesos,

hasta la médula,

hasta la esperanza.

Tú,

que me abrazabas

como si fuera

algo frágil,

como si tu ternura

fuera suficiente

para protegerme

de ti mismo.

Tú,

que prometías

que nunca me harías daño,

y sin embargo

dejaste cicatrices

que ni mil frascos

podrán borrar.

Y mírame ahora:

Aprendiendo

que el amor

también puede ser

una herida infectada,

un veneno que corre

por las venas,

por los nervios,

por los huesos,

hasta dejarme

deshecha,

casi invisible

bajo la piel.

Porque tu ausencia

no solo rompió mi corazón.

No.

Tu ausencia

me dejó temblando,

me dejó noches enteras

con el pecho latiendo

como un animal atrapado,

como si quisiera

salir corriendo

de este cuerpo

y dejarme sola

con lo que fuiste,

con lo que dejaste

como un fuego que no se apaga.

Me dejó

hablando sola

en la oscuridad,

repitiendo tu nombre

como un mantra inútil,

como quien intenta

hacer que algo vuelva

y sabe

que nunca volverá.

Hay noches

en las que mi mente

se llena de ti

como una inundación sucia

que ahoga todo

y no deja respirar,

como si tu recuerdo

fuera un naufragio

del que no puedo salir,

como un océano negro

que me arrastra

hacia el fondo

sin fin.

Y entonces

abro el frasco.

Y tomo otra pastilla.

Otra.

Otra.

Como si cada una

fuera un soldado diminuto

peleando contra

la guerra que dejaste

en mis nervios,

en mi sangre,

en mi piel,

en cada pedazo

de lo que fui.

Pero lo más cruel

de todo esto

no es el dolor.

No.

Lo más cruel

es recordar

que antes

tu voz

era suficiente

para calmarlo todo.

Antes

tu abrazo

apagaba mis tormentas.

Antes

mi paz

tenía tu forma.

Ahora no.

Ahora

mi paz

viene en frascos,

con instrucciones,

advertencias

y efectos secundarios,

mientras aprendo

a sobrevivir

a alguien

que amé demasiado,

a alguien

que dejó cenizas

donde antes había fuego.

Así que sí,

mi vida

te dedico

cada sertralina

que se pierde

en mi sangre cansada,

cada intento

de no morirme

de tristeza,

cada mañana

en la que despierto

con el pecho vacío

y aun así

decido seguir respirando.

Porque lo más brutal

de perderte

no fue el silencio.

Lo más brutal

fue descubrir

que para sobrevivir

a alguien

que decía amarme,

tuve que empezar

a medicarme

contra ti,

contra tu recuerdo,

contra todo lo que fuimos,

contra todo lo que duele,

contra todo lo que arde.

Y aun así,

respiro.

Tu ausencia no solo me rompió el corazón

me dejó midiendo mi tristeza

en miligramos.

Fer

Comments

There are no comments yet, be the first!

You must be logged in to comment

Log in