solo queda un rastro
un vestigio
la ausencia del tacto
y la distorsión de los sentidos
como una caricia refleja
en este invierno tibio.
se confunde con el viento y la niebla
se evapora -con designio-
acepto el duelo
no sé muy bien quién fue
pero creo haberlo cometido:
quebrarlo, romperlo, desgarrarlo,
amarlo.
pero,
si no fui yo,
puedo sospechar quién ha sido.
aun así me busca con desesperación,
verso muerto que invade mi interior,
me encuentra huérfana, cercenada,
quema mis nervios con devoción,
me sostiene con violencia
y así me entrego completa al dolor,
donde los espasmos son recuerdos
y fantasías de una realidad que comienzo a creer…
nunca sucedió.
no puedo escapar
de esa idea de amor
que amputo cada vez
que falla la intuición
y vuelve, no como un poema
sino como un fragmento impostor
o en ocasiones
un augurio de metástasis
que apunta directo
a mi corazón.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.


Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in