Mi cárcel
Feb 19, 2026
Que es ser libre?
La libertad siquiera es un deseo real?
De alguna manera ya casi soy libre, de alguna manera ya estoy dejando de estar presa de tu ausencia, de tu silencio, presa de mi corazon.
Esa siempre fue una cárcel en la que ahora que lo pienso elegí estar, elegí quedarme en la celda para que de alguna manera el nosotros tuviera sentido, como si duela a un fallecido.
La cárcel era triste, oscura, llena de teorías y incertidumbre, el que hubiera pasado, el porque atosigaban mis dias provocando qué el cielo no fuera tan celeste y que la vida de alguna forma no se sintiera tan viva, sin dudas algo dramático propio de una amante de las tragedias.
Una tragedia de adolescente podríamos decir, esa típica que les pasa a todos pero que de alguna manera cuando ocurre te sentis profundamente solo, como si te condenaron por una causa injusta y queres un juicio para redimirte, pero en esta causa no hay juicio, no hay respuestas reales a todas mis preguntas, no hay una resolución del caso, solo una condena que de alguna manera dura hasta que yo lo decida, hasta que las paredes de mi cárcel ya no sean el lugar al que busco aferrarme, cuando vea que hay ventanas en los muros que dan a un cielo azul, cuando note que realmente la puerta siempre estuvo abierta aunque no lo notará, solo que yo no quería irme, quería que me rescatara mi juez, el que eligió mi condena, pero eso no paso, porque desde cuando un juez busca a un preso, sin dudas sería algo imposible, el caso ya estaba cerrado, no había nada que hacer.
Yo no fui presa de el, no fui condenada por el amor que teníamos, fui sin dudas presa de las circunstancias, presa por todo el amor que yo misma elegí darle y ese amor me destruyó, me hizo creer que amarlo era la respuesta a todo, cuando en verdad el solo era un turista en mi vida.
De alguna manera siempre lo supe, siempre entendí que nosotros no tendríamos un para siempre, eramos demasiado complicados juntos como para que las cosas fueran tan fáciles. Solo que estando en la cárcel me olvide de eso, me olvide de los matices que teníamos, pensando solo en lo lindas que eran las flores a su lado. Me había olvidado que esos colores yo los veía mucho antes de que el llegara, que las flores no dejaban de ser bellas, que la música no dejaba de ser importante para mi. Pero de alguna tonta manera quería que el fuera el centro, mi todo, mi juez. Aunque en verdad el no lo era aunque yo quisiese pintarlo asi, el solo fue alguien que formó parte de mi, de mi vida por un momento, y como todos los momentos se acaban.
Hace bastante que estoy en la cárcel, mas tiempo del que me hubiera gustado, ya no espero que vuelva a salvarme, ya no espero mi juicio, de alguna manera la condena ya no pesa tanto, ya entiendo que inconscientemente yo tengo la llave a mi libertad, es solo que te vez en el fondo todavía no estoy lista para ser del todo libre, los recuerdos siguen estando, ahora no con completo rencor, sino como momentos que forman parte de mi memoria, solo que de alguna manera esos recuerdos ya no provocan que lo extrañe, sino una leve nostalgia.
Amar es hermoso, aunque sea complicado, aunque sientas que te destruye, pero la carcel es uno mismo que no está listo para soltar.
El juez no es la persona que te lastimo, no es la persona que amaste, el juez es uno mismo ilusionado, es la faseta tuya en la que sentiste qué fuiste feliz, pero ese juez no puede darte respuestas, porque uno mismo no las tiene, el juez no busca de alguna manera una condena justa, sino que aceptes qué todo terminó, bien o mal termino, el caso fue cerrado. El juez solo aparecerá cuando salgas de la carcel, cuando notes que el cielo no dejo de ser hermoso en su ausencia, cuando vos vuelvas a ser vos mismo y no sientas la ausencia de nadie en tu vida.
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