Últimamente no logro comprender qué tan bien me caés.
No sé si tiene que ver con que estos días te estás comportando como la última vez que nos peleamos.
De esa forma tan indiferente que, de alguna forma, hiere hasta el pedazo más pequeño de mi alma.
De una forma que hace a mi mente pensar de más, provocando que mi pecho se cierre.
A veces no sé qué debería hacer con tu actitud.
No sé si debería pedir disculpas yo por algo que no hice, o enojarme más.
Pero me da miedo mostrar mi enojo y que te vayas, porque nadie me enseñó que las personas pueden quedarse luego de escuchar algo que hacen mal.
No fui alguien que aprendió a ser amada en un silencio respetuoso.
Soy alguien que aprendió que los silencios son problemas,
y los problemas, discusiones.
Así que no sé cómo sobrellevar tus silencios en este momento.
¿Estás enojado conmigo?
¿Me odiás?
¿Hice algo mal?
No sé, y me molesta más no saberlo.
Porque así me hacés pensar,
cada minuto de cada hora,
qué mierda estoy haciendo.
Porque sí, ¿qué mierda estoy haciendo?
¿Qué se supone que tengo que esperar?
¿Debería esperar algo?
Y actualmente estás siendo más estúpido que de costumbre,
y no sé a qué aferrarme.
Si a aquella parte que conozco,
o al nuevo vos, que parece repudiarme.
If you liked this post, consider buying the writer a coffee
Buy a coffeeOur picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.


Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in