Te rechacé...
Porque la pecaminosidad de mi mundo
deshonra a cada atisbo del cosmos.
Los átomos que me solidifican,
que me enlazan a la ilusión material,
son defectos cercenados,
del tamaño brusco de un sismo;
del experimento que ha emboscado
a la perfección de una naturaleza.
Mi ineficaz poesía al barroco
no merece tener contienda
en campo alguno
donde se avisten tus ojos.
Soy un botín de guerra
en los prados donde se gesta la paz,
y esta luna se opone al resplandor
que vislumbra tu aurora.
Este cuerpo no es digno
ni de la vida en tus rezos.
Háblale a mi ser
sobre su muerte.
Por mí.
Por mi alma.
No fatigues a Dios
mencionando en vano mi nombre.
No concedas al mundo mi inicial.
Soy una sustancia temerosa,
y un desvarío temerario.
Esto soy.
Y por eso mismo,
te rechazo.
Porque repelo
la ternura que me sonríe
al ver que mi nombre existe
para ser afamado
por los átomos
que te atan
a mí.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.


Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in