Mamá tenía razón al no decirme "te quiero".
Pero sí me hizo tortas fritas cuando se lo pedí.
Mamá hoy no me abrazó,
pero sí me tendió la cama, como si cada cobija reflejara preocupación.
Mamá no me preguntó qué tal me fue en la cursada,
pero cuando volví, mi pieza estaba ordenada, y cada zapatilla exaltaba de felicidad por mi vuelta.
Papá no sabe que estuve mal por una chica,
pero nos sentamos a ver jugar a nuestro equipo, como si el fútbol fuera nuestro idioma entre tantas palabras.
Papá no preguntó cómo me fue en el trabajo,
pero cuando volví, él estaba escuchando una canción que le enseñé, y cada entonación era algo que le dejé de mi ser.
Ellos no saben que escribo.
Ellos no saben que no escribo.
Ellos saben mis horarios, como si el reloj les dijera algo que yo no les dije.
Ellos preguntan a qué hora vuelvo.
Ellos no saben muchas cosas.
Muchas cosas.
Ellos saben muchas cosas.
Muchas cosas.
Estamos tan alejados.
Me siento tan alejado.
Nunca seré yo para ellos.
Pero sí soy yo para ellos.
Soy para ellos.
Mamá no se equivocó al no decirme "te quiero". Solo nos lo decimos en los cumpleaños.
No sabés cuánto espero el 11 de septiembre.
Mis padres están ausentes,
pero están presentes.
Mis padres no me quieren,
mis padres me quieren.
Mis padres no se preocupan,
mis padres se preocupan.
Pero a su forma.
Y a veces su forma no es mi forma.
Y a veces, no conforman.
Sin embargo, éstas forman el a(r)mar.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.


Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in