Maldito el sujeto que no me permite crearlo. No quiere salir de su molde, sólo busca ser citado como marca la línea editorial.
De pronto, no soy la dueña de su historia y aquél sujeto me maneja según los hechos ¡Cuidado, ahí viene el verbo!.
Que si robó, mintió, aseguró, sostuvo y cuántas formas de ordenar las cosas como marca la tinta de las líneas inquebrantables para respaldar una profesión tan vapuleada como la juventud. Pero, no me quiero ir de la línea porque mi mente me edita, ya casi por costumbre.
Los verbos vienen y provienen en pasado perfecto simple ¿Y el amor? ¿La pasión? A esos los perdí sin querer, en la vorágine o rutina.
"En el periodismo siempre hay algo, un maestro mal pago, una marcha por justicia, políticos corruptos, robo o asalto", dice una vocecita en mi cabeza que escuché en la facultad.
En todo el predicado, el arte tiene poco lugar porque "no garpa" y mi artista interna se silencia de a poco. Hasta las esculturas se convierten en frías cuando la redacción las ataca.
Que los muertos van a la cabeza y los supuestos nos salvan el pellejo, eso seguro.
Si sos periodista, perdón. Y si no lo sos, también. Hay lugar para todos, hasta para los "eximios periodistas de arte", pero... Son tantos los "sin embargo", que no me alcanza el texto.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.


Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in