si el momento te lo dejara enfrente, así, sin aviso,
con los ojos mirándote como si nunca se hubieran ido
no sé si hablaría
o si me quedaría en ese silencio raro
donde todo ya fue dicho sin decirse
porque lo que fue,
fue todo
fue romántico,
pero también incómodo,
fue chistoso en momentos que no tenían derecho a serlo,
y humillante en otros donde el orgullo se quedó sin cuerpo
fue cercano,
tan cercano que a veces dolía,
y distante,
como si siempre faltara un paso que nadie quería dar
fue un “casi” constante,
un intento que nunca terminó de decidirse
entre quedarse o romperse
y es raro,
porque hay palabras que se sienten chicas,
como si hubieran sido inventadas
para emociones más simples
como si cinco letras
no alcanzaran a explicar
lo que a veces le pasa al pecho
cuando se acuerda de lo que no fue
pero igual existió
porque hay cosas que no entran en promesas,
ni en etiquetas,
ni en finales prolijos,
hay cosas que simplemente
te atraviesan,
te cambian,
y se quedan ahí…
como una pregunta que no necesita respuesta
y aunque suene contradictorio,
hay presencias que te hacen temerle al final de todo,
como si perderlas fuera perderte,
pero al mismo tiempo
son las únicas que te hacen sentir
que estar vivo no es sólo existir
sino darse cuenta de que algo adentro sigue vivo…
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.


Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in