Lloro, lloro, pajarito cantando,
mis piernas rozan la hierba temblando,
crece despacio, como si sintiera
que el tiempo también se esconde en ella.
Las flores me miran, guardando su encanto,
calladas, vestidas de un leve quebranto,
colores tan vivos que el mundo no ve,
heridas por pasos que no saben por qué.
Lloro, lloro para hacerlas más fuertes,
para que renazcan después de la muerte,
porque la vida no ha sido gentil,
rompiendo sus pétalos en mil pedazos.
Lloro, lloro, que sane mi herida,
que calme este pulso que grita en mi vida,
mi pecho cansado de tanto sentir,
buscando en el llanto volver a existir.
Lloro, lloro, aunque duela vivir,
aunque a veces todo se quiera rendir,
pero en cada lágrima guardo un latido
de un día volver a reír.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.

Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in