quizá en lugares donde el único idioma que se habla es el de la violencia no haya espacio para palabras certeras; donde no existe el consuelo ni la piedad.
en mi sangre corre la suya: realmente soy hija de mi padre.
a veces la ira se apodera de las manos y deja marcas que corroen los huesos, que aprenden la forma de la espalda y hacen que pese, junto con la culpa de cada uno de mis errores: imperdonables, irrepetibles, lascivos.
aunque sepa muchas palabras, a veces no puedo graficar en versos cómo el dolor congela la sangre de mis venas en los últimos días del año.
los castillos de arena son arrasados por espuma de mar iracunda, rencorosa, impaciente.
en mis venas corre el miedo al abandono; en mi alma habita el amar con desesperanza, esperando un final inminente.
no puedo huir ni esconder mis raíces.
quisiera deshacer mi presencia en tus líneas diarias y darte paz. cada error pasado, borrado.
tomaría tu dolor y lo haría propio, para entender tu intolerancia con mi alma.
en este lado del mundo los veranos son difíciles, y nunca tuve tiempo de temerle a la oscuridad, al menos no a los cinco años.
cuando el tacto que debe protegerte se vuelve obsceno, la geografía siente escozor.
salgo de mi cuerpo: no es mío, lo rechazo, lo aborrezco, lo desconozco.
entiendo así que cuando alguien diga “te amo”, mi alma tendrá miedo; mis hombros sentirán escalofríos, mi columna vertebral se estremecerá, mis muslos se cerrarán con pudor.
If you liked this post, consider buying the writer a coffee
Buy a coffee
the fool.
mi corazón nunca ha sido mío, yo siempre lo doy, toma un pedazo de mi y quédatelo para cuando no esté, seré tu reliquia. (soy tu reliquia)
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.

Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in